7/9/2026
Qué información oculta guarda una captura de pantalla (y cómo verla)
Cuando te preguntas qué metadatos tiene una captura de pantalla la respuesta suele decepcionar si esperas información como en una foto tomada con el móvil. Una captura no es una imagen del mundo físico, es una imagen generada por el propio sistema operativo a partir de lo que está renderizando en pantalla en ese instante. Por eso, en la práctica, los metadatos que conserva una captura son técnicos y muy limitados, y dependen casi por completo del formato de archivo que elijas al guardarla y del sistema que la haya creado. No hay cámara física implicada, por lo que no vas a encontrar datos de exposición, distancia focal, apertura o información de lente. Tampoco, en la mayoría de los casos, vas a encontrar geolocalización GPS, porque el sistema no añade coordenadas a una imagen que no proviene de un sensor. Lo que sí suele quedar registrado es información sobre el momento de creación del archivo, las dimensiones exactas en píxeles, la profundidad de color, el espacio de color, y en algunos casos el nombre del software que generó la imagen. Esa información es útil para documentar, comparar versiones y verificar integridad, pero no permite por sí sola demostrar quién la hizo ni dónde. Para entender realmente qué se puede leer hay que diferenciar entre lo que el sistema escribe al crear el archivo y lo que permanece después de recortes, renombres o pasadas por editores.
En el caso más habitual en escritorio y móvil, la captura se guarda como PNG, y ese formato es el que más información técnica conserva de forma transparente. Un PNG de captura suele incluir el ancho y alto en píxeles, la profundidad de bits, el tipo de entrelazado, el espacio de color sRGB y, dependiendo del sistema, bloques de texto tEXt, zTXt o iTXt con comentarios internos. En macOS, por ejemplo, una captura guardada con Cmd+Shift+4 lleva típicamente un bloque de creación con la fecha y hora del sistema en la que se tomó, y a veces el nombre de la aplicación que estaba activa, aunque esto varía según la versión de macOS y si se usa la herramienta de Captura o la integración con Fotos. En Windows, la captura con la Herramienta de recortes o con Win+Shift+S genera un PNG con metadatos mínimos, normalmente solo dimensiones, bit depth y un timestamp del sistema de archivos, sin información EXIF en el sentido fotográfico. En Android, las capturas suelen guardarse como PNG o JPEG, y el sistema añade en el encabezado un timestamp de creación y a veces el modelo del dispositivo en metadatos XMP si la galería los escribe posteriormente. La guía de metadatos de PNG explica con detalle qué campos tEXt e iTXt pueden aparecer y cómo interpretarlos en contextos forenses.
Si decides guardar la captura como JPEG, la situación cambia porque JPEG está pensado para fotos y admite un bloque EXIF, aunque en una captura ese bloque suele estar vacío o muy reducido. Lo habitual es encontrar campos como ImageWidth, ImageLength, BitsPerSample, Compression, PhotometricInterpretation y, si el sistema lo escribe, DateTimeOriginal o DateTimeDigitized con la fecha del sistema en el momento del guardado. No habrá Make, Model, LensModel ni GPS porque no hay dispositivo de captura. En iOS, cuando se comparte una captura y se guarda como JPG, el sistema puede añadir un pequeño conjunto de metadatos XMP con información de la aplicación origen, pero sin ubicación. En Windows, la captura JPEG generada por la Herramienta de recortes suele carecer de EXIF completo, solo conserva el tamaño y la fecha de modificación del archivo en el sistema de archivos. La guía de metadatos de JPG es útil para comprobar qué etiquetas EXIF aparecen realmente en este tipo de imágenes y cuáles quedan vacías por diseño.
Las diferencias entre sistemas operativos son el factor que más condiciona qué metadatos vas a leer. En macOS, las capturas se guardan en ~/Imágenes/Capturas de pantalla con nombre que incluye fecha y hora, y el propio nombre del archivo ya aporta trazabilidad temporal. El sistema también puede inyectar al PNG un campo de creación que coincide con el de la librería de Fotos. En Windows 10 y 11, la captura con Win+Shift+S va al portapapeles y luego se guarda con fecha de creación del sistema, sin metadatos internos de autor. En Linux, dependiendo del entorno de escritorio GNOME, KDE o XFCE, el PNG puede incluir un comentario del escritor de capturas y el timestamp del sistema. En iOS, la captura se guarda en Fotos con metadatos de fecha de creación, y si la imagen se exporta a la app Archivos puede perder algunos campos XMP. En Android, la captura suele acompañarse de un registro en la galería que añade fecha, tamaño y, en algunos fabricantes, el nombre del dispositivo en el campo Software. Ninguno de estos sistemas añade GPS por defecto, y si aparece es porque una aplicación de terceros lo ha reescrito posteriormente.
Ver los metadatos de una captura es sencillo si usas herramientas adecuadas y no confías solo en la vista previa del sistema operativo. En Windows puedes hacer clic derecho, Propiedades y ver la pestaña Detalles para ver dimensiones, fecha de creación y software, aunque es limitado. En macOS, Obtener información muestra tamaño y fecha, pero no el contenido interno del PNG. Para una lectura real necesitas un visor de metadatos o una plataforma que extraiga el contenido técnico del archivo sin interpretarlo. Con extraer metadatos de tu archivo puedes subir la captura y obtener un informe con el tamaño, formato, perfil de color, bloques tEXt de PNG, campos EXIF de JPEG y el hash criptográfico del fichero, todo en un PDF profesional que documenta el estado técnico en un momento dado. Esa documentación es especialmente útil cuando la captura se va a usar como evidencia en auditorías, artículos periodísticos